La Milagrosa tiene algo que atrapa desde el primer instante. De repente la escuchas y no puedes evitar tararear, aunque sea la primera vez. Sus letras se te quedan prendidas en la cabeza, su sonido te envuelve, y es imposible no sumergirse en ese universo oscuro y onírico que Germán GES empezó a construir en Madrid. Fue una noche de 2021 cuando, según él mismo cuenta, se le apareció la virgen en sueños y le dijo que montara una banda. En ese momento, Germán, entonces un cantautor con ganas de girar hacia algo más profundo y acerado, comenzó a dar forma a un proyecto distinto, teñido de un dream-pop oscuro y de atmósferas que calan hasta el tuétano.
Para plasmar sus primeras canciones, contactó con el productor Bernie Clavo y juntos grabaron cinco temas que acabarían configurando un EP inicial con un sonido ‘bedroom’, marcado por drum machines, guitarras etéreas y la voz grave y cálida de Germán, que habla de oportunidades perdidas, desajustes y un inconformismo que atraviesa cada nota. A partir de ahí, comenzó a reclutar a los músicos adecuados para darle vida en directo a esas canciones: primero Jesús Martínez (Yisus) en guitarra, luego Gonzalo Sánchez al bajo, y finalmente Marina Moon a la batería, completando la formación actual. Nat Carril se incorpora a teclados, coros y drum machine, y así La Milagrosa encuentra su alineación perfecta, capaz de recrear y expandir ese mundo sonoro único sobre los escenarios.
Desde sus primeros hits, como ‘Con Otra Cabeza’ y ‘Coletero’, hasta los adelantos de su álbum debut, ‘Tripitir’ o ‘Ponzano’, la banda ha mostrado una madurez sorprendente para un proyecto joven. Su música combina la mística de la noche madrileña con la fuerza de un dream-pop que recuerda a The Cure y la melancolía de The Smiths, pero filtrado a través de un ADN muy propio, donde la oscuridad se entrelaza con melodías luminosas y el post-punk se encuentra con el pop rock español más contemporáneo. Cada tema es un universo en sí mismo, una historia que cala y que crece en el oyente a medida que la banda sigue explorando su sonido.

En 2023 publicaron un doble EP que incluía canciones como ‘Cervezas, Colillas, Rayadas, Pesadillas’ y ‘Ácido Hialurónico’, seguido de los singles ‘Coletero’ y ‘Renacimiento Psicodélico’. Su camino les llevó a ser uno de los grupos ganadores del Mad Cool Fest de ese mismo año, consolidando su presencia en la escena nacional. Con el lanzamiento de su primer disco, ‘Ya No Me Duele Mal’, en febrero de 2025, La Milagrosa hizo una declaración de intenciones definitiva: un álbum que confirma a Germán y compañía como uno de los proyectos más sólidos y personales de su generación. Con temas como la canción homónima, guiños inesperados y piezas como ‘Tripitir’, el disco se convierte en un viaje repetible, casi hipnótico, que atrapa desde la primera escucha y mantiene al oyente enganchado en bucle.
La banda ha ido sumando conciertos y público de manera constante. Han colgado el ‘No hay Billetes’ en la Sala Sol y recorrido ciudades como Torrelavega, Córdoba, Sevilla, Málaga, y festivales como Tomavistas en Madrid, Palencia Sonora, Mallorca Live, Fortaleza Sound, Brizna, Huesca y Love to Rock. Cada actuación confirma la química del cuarteto y la fidelidad creciente de sus seguidores, que celebran su música lanzando coleteros sobre los escenarios en honor a uno de sus hits. La presencia de La Milagrosa sobre las tablas es hipnótica, y sus canciones, aunque nacen de la oscuridad y el inconformismo, encuentran siempre un camino hacia lo colectivo y lo celebratorio.

Dos EPs, varios conciertos, cambios en la formación y un primer disco que define su propuesta. La Milagrosa se reafirma como el grupo madrileño de dream-pop que consigue unir atmósfera y energía, lirismo y oscuridad, intimidad y conexión con un público que crece a cada paso. Todo empezó con un sueño, una idea y unas canciones, y hoy La Milagrosa es un proyecto consolidado, con identidad propia, capaces de tararearse en cualquier parte y de quedarse prendido en la memoria de quien los escucha. El milagro, como su nombre indica, sigue sucediendo cada noche sobre el escenario.