La segunda edición del Ou Yeah! Festival confirmó este sábado en Expourense (un lugar espectacular para este tipo de eventos) la personalidad de una propuesta que sigue creciendo sin renunciar a su propia identidad. Lejos de la masificación de otros eventos, la cita ourensana volvió a apostar por una combinación de música, gastronomía y territorio que encontró en su primera jornada un equilibrio preciso entre tradición, veteranía y presente. Un recorrido musical que viajó desde los sonidos clásicos de Kitty, Daisy & Lewis hasta la autoridad escénica de Loquillo, dejando el terreno preparado para un cierre que terminó de definir el carácter generacional del festival con The Rapants. Los encargados de inaugurar el escenario fueron Kitty, Daisy & Lewis, una de esas bandas difíciles de encajar en una sola etiqueta y capaces de trasladar al público a otra época sin necesidad de artificios. Los hermanos Durham desplegaron desde el primer momento su inconfundible universo sonoro, dond...
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