El FIV de Vilalba sigue dando forma a su edición de abril y acaba de sumar dos nombres que refuerzan todavía más un cartel que, a estas alturas, ya apunta alto. Tras un primer avance que reunió a La M.O.D.A., Alcalá Norte, Repion, Celia Becks y Grande Osso, el festival incorpora ahora a Carlos Ares y a Ángel Stanich, dos artistas con personalidades muy distintas pero con un denominador común: ambos atraviesan un momento creativo excepcional y sus directos son de los que marcan.
Carlos Ares llega al FIV como uno de los talentos gallegos más completos de los últimos años. Compositor, productor y multiinstrumentista, ha construido un universo propio donde conviven el pop alternativo, la electrónica fina y una sensibilidad que lo distingue en cada lanzamiento. Sus canciones, siempre cuidadas al detalle, combinan cercanía y sofisticación, y su directo destaca por ese equilibrio entre emotividad, energía y una estética sonora tan personal como reconocible. Su presencia en Vilalba se siente casi como una cita obligada para quienes siguen de cerca el nuevo pop hecho desde Galicia.

Por su parte, Ángel Stanich aterriza en el festival con ese aura inconfundible que lo acompaña desde que irrumpió como una de las voces más singulares del indie nacional. Con su particular timbre, su manera casi cinematográfica de narrar historias y esa mezcla de misterio y magnetismo que lo caracteriza, Stanich se ha convertido en un artista de culto para miles de seguidores. Sobre el escenario despliega un directo hipnótico, lleno de detalles y con esa intensidad progresiva que convierte cada concierto en un viaje. Su incorporación añade un matiz muy especial a esta edición del FIV, aportando profundidad y un toque de rareza brillante al conjunto del cartel.
Con estas nuevas confirmaciones, el festival reafirma su línea: un equilibrio entre artistas consagrados, proyectos en plena efervescencia y propuestas que garantizan variedad y personalidad. Todo ello sumado al ya anunciado impacto de La M.O.D.A., la frescura de Alcalá Norte, la garra de Repion, el magnetismo de Celia Becks y la fiesta asegurada de Grande Osso. Cada avance sube un peldaño más y confirma que los días 24 y 25 de abril en Vilalba volverán a convertirse en una de las citas imprescindibles de la primavera musical gallega.