El FIV de Vilalba comienza a calentar motores de cara a su próxima edición, que se celebrará los días 24 y 25 de abril en la localidad lucense, y lo hace con un primer avance de cartel que ya deja claro que volveremos a encontrarnos ante una de las citas imprescindibles de la primavera musical gallega. Un arranque potente, variado y con mucha personalidad, en el que se combinan nombres consolidados de la escena nacional con proyectos emergentes que llegan pisando fuerte.
Encabezando este primer bloque de confirmaciones aparece La M.O.D.A., uno de los directos más celebrados del panorama estatal. La banda burgalesa regresará a Galicia con su inconfundible mezcla de folk, rock y actitud punk, una fórmula que les ha permitido conectar con públicos de todo tipo y llenar salas y festivales allá por donde pasan. Sus conciertos son pura energía, emoción y comunión con el público, y su presencia en Vilalba asegura uno de esos momentos que se quedan en la memoria de cada edición.
Junto a ellos se suma Alcalá Norte, uno de los nombres que mejor representa la nueva efervescencia del pop alternativo en castellano. Con un sonido fresco, letras directas y una puesta en escena cada vez más sólida, la banda se ha ido ganando un hueco propio dentro del circuito nacional, convirtiéndose en una de esas propuestas que crecen a pasos agigantados a base de buenos conciertos y canciones que enganchan a la primera escucha.
También estarán en esta edición Repion, el dúo formado por Marina y Teresa Iñesta, que se ha convertido en una de las revelaciones más interesantes del rock alternativo de los últimos años. Su propuesta combina distorsión, melodía y una sensibilidad muy particular, con directos intensos que alternan crudeza y delicadeza. Una oportunidad perfecta para comprobar por qué su nombre no para de aparecer en los carteles de los principales festivales.
El FIV contará además con la presencia de Celia Becks, una artista que se mueve con naturalidad entre el pop, la electrónica y el soul, aportando elegancia y personalidad a cada canción. Su proyecto ha ido creciendo a base de trabajo y de una identidad muy definida, tanto en estudio como sobre el escenario, donde destaca por su magnetismo y por una cuidada puesta en escena.
Y como no podía faltar la fiesta, Grande Osso volverá a poner a bailar a todo el público con su habitual explosión de ritmo, actitud y buen humor. Su propuesta, siempre festiva y desbordante de energía, es ya una garantía de diversión en cualquier escenario, convirtiendo cada concierto en una auténtica celebración colectiva.
Con estas primeras confirmaciones, el FIV de Vilalba vuelve a demostrar su apuesta por un cartel diverso, equilibrado y con identidad propia. Un primer adelanto que deja con ganas de más y que invita a marcar en rojo las fechas del 24 y 25 de abril en el calendario, a la espera de nuevas sorpresas que seguro no tardarán en llegar.