El Fa Ce La Fest soplará diez velas en 2026 y lo hará fiel a su esencia: apostando por la independencia, el descubrimiento y la celebración de la música en directo en el corazón de Lugo. Los días 6, 7, 8 y 9 de mayo, la ciudad volverá a convertirse en punto de encuentro para quienes entienden los festivales como algo más que una sucesión de conciertos. La décima edición no es solo una cifra redonda; es la confirmación de un proyecto que ha sabido crecer sin perder personalidad, combinando nombres consolidados con propuestas emergentes que marcan el pulso de la escena alternativa. Entre las primeras confirmaciones destaca la presencia de Australian Blonde, banda fundamental para entender el indie estatal de los noventa. Su repertorio forma parte de la memoria colectiva de toda una generación y su directo mantiene intacta esa mezcla de guitarras luminosas y estribillos inmediatos que los convirtió en referencia. Verlos en Lugo será también una forma de reivindicar el camino recorrido por...
Nacho Vegas regresa a Santiago siete años después y convierte la Sala Capitol en un espacio de reencuentro y compromiso
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Siete años después de su última visita a la capital gallega, Nacho Vegas regresó a Santiago de Compostela para reencontrarse con un público que no le había perdido la pista. La cita tuvo lugar el sábado 14 de febrero, Día de los Enamorados, con SOLD OUT y una Sala Capitol completamente llena, superando los 800 asistentes.
Sobre el escenario, Vegas se presentó acompañado por una banda de enorme solvencia: Joseba Irazoki a la guitarra, segundas voces y coros; Hans Laguna al bajo; Manu Molina a la batería; Ferrán Resines al teclado y coros; y Mirén Narbiza, la gran novedad de esta gira, que aportó guitarra clásica y voces, ampliando el abanico sonoro y añadiendo nuevas texturas a un repertorio ya muy reconocible.
El concierto sirvió también como presentación en Santiago de su último trabajo, "Vidas semipreciosas", publicado el 23 de enero. Se trata de su noveno disco de estudio y está concebido como un conjunto de canciones que ponen el foco en lo cotidiano, lo frágil y lo aparentemente menor, tomando la idea de las “piedras semipreciosas” como metáfora de vidas y experiencias que no suelen ocupar el centro, pero que encierran una belleza propia.
La noche arrancó pasadas las 10 de la noche con “Alivio”, una elección significativa para abrir el concierto y situar desde el inicio ese tono entre lo íntimo y lo reflexivo que atraviesa el disco. A continuación sonaron “La plaza de la Soledá” y “Nuevos planes, idénticas estrategias”, dos canciones que dialogan entre sí y con una de las constantes de la obra de Vegas: la repetición de patrones vitales y políticos abordados desde una mirada crítica y desencantada. El set continuó con “Crujidos”, uno de los temas donde más se percibió el crecimiento instrumental del grupo, antes de llegar a “Fíu”, uno de los momentos más emotivos de la noche. Incluida en "Vidas semipreciosas", esta canción está dedicada a su madre, Cristina Vegas, y parte de una melodía de raíz popular, funcionando como un homenaje íntimo que en directo adquirió una dimensión especialmente cálida.
El bloque central avanzó con “El don de la ternura”, “Los asombros” y “Deslenguarte” (más de 8 minutos de tema, con un Joseba magistral en su transformación en el icónico Albert Pla), mostrando todo el bloque diferentes registros del repertorio reciente: desde la reivindicación de la fragilidad como forma de resistencia hasta el tono más mordaz y narrativo que siempre ha caracterizado al artista. “La gran broma final” y “Les ales” añadieron contraste y matices, esta última reafirmando la presencia natural de distintas lenguas dentro de su cancionero. La intensidad volvió a crecer con “Morir o matar” y “Tiempos de lobos”, dos de los temas más claramente políticos del set, interpretados con un pulso firme y una ejecución contundente. El tramo final del concierto incluyó “A ver la ballena”, canción de tono casi fabulesco, en la que nacho se apoyó en una letra impresa y pegada sobre el periódico nacional La Razón y “Mi pequeña bestia”, uno de los cortes más reconocibles del disco, antes de cerrar el set principal con “Bravo”, versión del tema popularizado por Luis Demetrio, integrada con naturalidad en el universo de Vegas.
El compromiso político, cada vez más explícito en su obra y muy presente en "Vidas semipreciosas", tuvo su reflejo en el directo a través de tres breves interludios audiovisuales. Durante estos momentos se proyectaron en el escenario palabras de Ana Gabriel, Adur Ramírez y Javitxu Aijón, estableciendo un vínculo directo entre el discurso del disco y su traslación al escenario.
Tras una larga ovación, el bis arrancó con “Ser árbol” y “Seis pardales”, bajando ligeramente la intensidad para preparar el cierre definitivo. “La pena o la nada”, canción firmada junto a Bunbury y que puso el broche final con la cómplice participación de Abraham Boba, líder de León Benavente y teclista, arreglista y miembro habitual de la banda de Nacho hasta lanzarse a su aventura en solitario, sellando así una noche marcada por el reencuentro y la complicidad.
Siete años después, Nacho Vegas volvió a Santiago con un concierto que fue mucho más que una sucesión de canciones: una presentación sólida de "Vidas semipreciosas", un ejercicio de coherencia artística y un recordatorio de que su obra sigue creciendo en directo, combinando emoción, discurso y honestidad.