Primavera Sound Porto 2026 revela su esperado reparto por días

El Primavera Sound Porto 2026 sigue desvelando piezas clave de su próxima edición y, tras anunciar un cartel de alto nivel, ya conocemos cómo se repartirán los artistas a lo largo de sus cuatro jornadas en el Parque da Cidade de Oporto. Del 11 al 14 de junio, el festival volverá a convertir la ciudad portuguesa en uno de los epicentros musicales de Europa, y lo hará con una distribución por días que mantiene el equilibrio entre estilos, generaciones y energías. La jornada inaugural del jueves 11 estará encabezada por The xx, en una noche que promete ser especialmente emocional y atmosférica. Junto a ellos, nombres como Big Thief, Ethel Cain o KNEECAP dibujan una jornada marcada por la sensibilidad, la experimentación y las nuevas narrativas del pop y el indie contemporáneo. También destacan propuestas como Nation of Language o PAUS, reforzando un arranque diverso y con identidad. El viernes 12 sube pulsaciones con la llegada de Gorillaz como gran reclamo del día. La banda de Damon Alba...

Anabel Lee: la banda que Galicia aún no sabe que necesita

Hay conciertos que, aunque no cuelguen el cartel de “entradas agotadas”, se sienten como si estuvieras presenciando algo que en unos años alguien dirá: “yo estuve allí”. Lo de Anabel Lee en la Sónar Compostela el viernes 20 de febrero fue exactamente eso. Una parada gallega dentro del ciclo Vibra Mahou, antes de continuar al día siguiente hacia Vigo, que dejó claro que el directo es su hábitat natural.


Cuesta entender cómo una banda que suena así de demoledora todavía no haya alcanzado un reconocimiento mayor en Galicia. No fue un concierto largo, pero sí intensísimo. Sin relleno. Sin pausas innecesarias. Un disparo tras otro.

Arrancaron con "Cristales rotos", marcando desde el primer acorde que aquello no iba a ser un bolo contemplativo. Con "Deberías estar conmigo" ya tenían a media sala cantando, y fue justo después cuando se presentaron, rompiendo esa barrera que a veces existe entre escenario y pista. Algo que, en su caso, dura exactamente segundos. Porque si algo define a Anabel Lee es la cercanía.

Con "Fleabag (Gente Mal)" y "Tus putas canciones" mantuvieron el voltaje alto, pero el primer estallido colectivo real llegó con "Me das asco". con Perdi enseñando primero los coros a los que no conocían el tema primero el tema para luego empezar a empujar el tema desde el bajo, el estribillo se convierte en catarsis. Es de esas canciones que todo el mundo resignifica y hace suya. No se canta: se escupe, se grita, se libera.



"Roma caerá", uno de los pilares de "Ganamos Perdiendo", reafirmó la solidez de su repertorio, mientras que "Enchochado de ti" y "Me cago en el amor" (esta vez sin Magüi) mantuvieron la inercia y las pulsaciones.

"Harto de Paredes" dejó entrever la dirección que están tomando en su material más reciente y hacia donde caminará su próximo disco: más filo, más tensión, mas melodía y sonidos más luminosos sin perder identidad. Y justo cuando parecía que el ritmo no podía subir más, llegó la vuelta de tuerca más esperada: "Si antes te hubiera conocido", el tema de Karol G, transformado en un artefacto emo-punk marca de la casa.

La recta final fue un asedio continuo: "Ven a jugar" con Víctor arrancando sentado sobre la barra entre el público, rompiendo cualquier formalidad y convirtiendo la sala en una caldera, "La mejor canción del año" —con  Perdi desatado en los coros— y "Natural para Vogue", lanzando una crítica directa a la dictadura de la imagen en redes sociales. El cierre con "Drama en el Sonorama", ya con toda la banda menos Jordi fundida en los pogos con el público, fue pura explosión.




Formados en Terrassa en 2019, Anabel Lee han construido en pocos años un repertorio que combina rabia, ironía y melodía pegadiza sin caer en fórmulas fáciles. Lo demostraron en Santiago: no necesitan artificios cuando las canciones funcionan y la actitud es real.

Sobre el escenario, la química es innegable. Víctor Mejías tiene ese don de gentes que convierte cada intervención en algo natural, casi improvisado. Perdi es energía pura, saltos constantes y presencia magnética que, inevitablemente, atrae focos. Vio Casado sorprendió especialmente: más móvil, menos estática que en anteriores ocasiones, aportando un sonido de guitarra afilado y compacto, y regalando además un alegato emotivo sobre la libertad de identidad y la importancia de respetar cómo cada persona se siente y se define. Jordi Orellana, imponente desde la batería, fue el metrónomo salvaje que sostiene todo: preciso, potente, casi ametrallador.



Y cuando el último acorde se apagó, no hubo desaparición tras bambalinas ni prisas por marcharse. Los cuatro bajaron a la zona de merchandising y se quedaron allí, compartiendo tiempo con quien quiso acercarse: fotos, firmas, conversaciones sin reloj. Puede parecer un gesto sencillo, casi obvio, pero no deja de tener valor cuando vienes de ofrecer un concierto así y aún así eliges prolongar el contacto. Ese tipo de detalles agranda la figura del artista porque desmonta cualquier barrera.

Quizá ahí esté una de las claves. En esa cercanía. En ese ambiente que solo se genera cuando banda y público comparten el mismo aire y el sudor salpica a pocos metros. En cómo la energía se contagia y uno termina cantando más fuerte arrastrado por el de al lado. Por todo eso, y por noches como esta, los conciertos en sala siguen estando varios escalones por encima de cualquier gran recinto. Porque aquí no hay distancia: hay experiencia compartida. Y de eso sabe mucho Vibra Mahou, la plataforma musical de la empresa cervecera, que no deja de sorprendernos temporada tras temporada y concierto tras concierto !!!

Os dejamos con la galería de fotos del concierto: