Hay proyectos que nacen con la intención de llegar lejos y otros que simplemente surgen de una necesidad honesta: hacer la música que uno quiere escuchar. Tenda pertenece a esta segunda categoría. Desde València y desde 2017, Martín Tarrasó (voz y guitarra), Claudi Penalba (guitarra solista), Evarist Caselles (bajo) y Guillem Magraner (batería) decidieron que no iban a esperar a que nadie les representara. Si no encontraban exactamente el sonido que buscaban, lo construirían ellos mismos.
Lo que empezó como la inquietud de cuatro chavales con guitarras ha ido tomando forma hasta convertirse en una de las propuestas más sólidas del pop rock independiente valenciano con proyección estatal. Su identidad se mueve entre el indie-rock directo y melódico, la energía del rock alternativo y una sensibilidad lírica que alterna castellano y valenciano con total naturalidad. Sueños, reflexiones, desengaños, amor, distancia y crecimiento personal atraviesan sus canciones sin artificios.
Su discografía es el reflejo de una evolución constante. El álbum homónimo "Tenda" (2019) fue la carta de presentación de una banda que ya apuntaba maneras. Con "Última Generación(N)" (2021) ampliaron discurso y sonido, consolidando una personalidad propia dentro del panorama independiente. Más tarde, el EP "Un Poco Regular" (2023) marcó un antes y un después: una reafirmación de carácter, una sacudida interna que les empujó a explorar con mayor libertad y contundencia.
Esa búsqueda encuentra su punto más ambicioso en "Patrick" (2025), su tercer álbum de estudio. Lejos de ser solo una colección de canciones, el disco se articula como un relato. Patrick es un personaje ficticio creado por la propia banda para dar voz a lo que han experimentado en los últimos años. A través de él, Tenda canaliza la intensidad emocional de una etapa marcada por la sensación de estar aprendiendo a vivir casi en segundo plano, como espectadores de su propia transformación.
El álbum se abre desde la intimidad y avanza hacia una descarga eléctrica cargada de sinceridad. Hay guitarras que golpean, estribillos que se quedan y letras que no se esconden. Canciones como "Bien así", "Echo de menos a los Arctic Monkeys" o "No va a doler" muestran una banda que ha aprendido a equilibrar madurez compositiva y actitud vibrante, sin renunciar a la frescura que les definió desde el principio. Incluso en los momentos más vulnerables, Tenda suena firme.
Musicalmente, el grupo mantiene ecos del indie-rock británico que les marcó —esas guitarras afiladas y rítmicas que recuerdan a la urgencia de los 2000—, pero lo filtra todo a través de una sensibilidad mediterránea y generacional propia. El resultado es un sonido que mira hacia fuera sin perder raíces, que bebe de referentes claros pero no se limita a imitarlos.
Patrick supone, sin duda, un punto de inflexión. No solo por su ambición conceptual, sino porque consolida definitivamente a Tenda como una banda que ya no habla desde la promesa, sino desde la certeza. Han dejado atrás la etapa adolescente para abrazar una madurez que no apaga la energía, sino que la ordena y la potencia.
Con casi una década de trayectoria, presencia creciente más allá de la Comunitat Valenciana y un discurso cada vez más definido, Tenda vive el momento más sólido de su carrera. Si algo deja claro este nuevo capítulo es que la historia no ha hecho más que empezar. Y que, como ellos mismos parecen decir entre líneas, todavía quedan años. Muchos.


