PORTAMÉRICA arranca con fuerza entre emociones, grandes conciertos y una Azucreira entregada desde el primer día

Antes de que el sol comenzase a caer sobre la Azucreira de Portas, el Festival PORTAMÉRICA 2026 levantó el telón de una nueva edición demostrando que la magia del festival no entiende de días de la semana. A las 17:45 horas se abrían puntualmente las puertas del recinto y, poco a poco, miles de asistentes fueron tomando posiciones para disfrutar de una primera jornada que reunió música, gastronomía y cultura en una combinación que sigue siendo el gran sello de identidad del festival. El ambiente fue creciendo con el paso de las horas hasta convertir la Azucreira en una auténtica fiesta, confirmando una vez más el enorme poder de convocatoria de PORTAMÉRICA. La música comenzó a sonar a las 18:30 horas sobre el escenario Xacobeo con Amoebo, encargado de inaugurar esta edición. El proyecto gallego volvió a demostrar por qué se ha convertido en una de las propuestas más originales del panorama autonómico, recuperando la esencia de la verbena tradicional para fusionarla con sonidos urbanos,...

La noche en que Vigo ardió: Abaixo Cu Sistema conquista la MasterClub

Hay regresos que no necesitan demasiada explicación. El 27 de febrero de 2026, Abaixo Cu Sistema volvió a pisar el escenario de Sala MasterClub para reactivar el ritual alrededor del repertorio de System of a Down. Apenas habían pasado diez meses desde su anterior descarga en la ciudad, el 4 de abril de 2025, pero la expectación no solo seguía intacta: parecía multiplicada. Más que una repetición, la noche se intuía como un reencuentro pendiente, de esos que se viven con la certeza de que algo va a estallar en cuanto suene el primer acorde.


Y estalló.

Attack” abrió la veda sin espacio para la duda. Desde el primer riff la sala ya era un bloque compacto empujando hacia delante, con las primeras filas entregadas a un pogo que no tardó en volverse innegociable. La MasterClub estaba completamente llena, sudorosa antes de tiempo, y con ese punto de electricidad que solo se genera cuando el público sabe exactamente a qué ha venido.



El cuarteto formado por Pedro Pina (voz), João Rijo (guitarra y voz), André Alves (bajo) y Andreia Ferreira (batería y voz) volvió a demostrar que lo suyo va más allá de ejecutar canciones con precisión. Lo que ofrecen es una recreación fiel del vértigo sonoro de System of a Down: cambios de ritmo abruptos, contrastes entre melodía y caos, y una teatralidad bien medida que mantiene la tensión en todo momento.



Aerials” y “ATWA” sirvieron para que la sala entera cantase como si el tiempo no hubiese pasado, pero fue con “Bounce” e “I-E-A-I-A-I-O” cuando el concierto entró definitivamente en combustión. En las primeras filas volaron camisetas y el pogo se convirtió en una marea constante que no dio tregua en toda la noche.



El setlist, extenso y generoso, no se limitó a los himnos más evidentes. “Innervision”, “Tentative” o “Old School Hollywood” aportaron profundidad y demostraron que el proyecto no vive solo del impacto inmediato. “Prison Song”, “Needles” o “Deer Dance” descargaron la parte más combativa del repertorio, mientras que “Suite-Pee” y “Fuck the System” elevaron la intensidad a un punto casi insostenible. La batería de Andreia Ferreira, firme y precisa, sostuvo gran parte del peso del directo, aportando además una presencia vocal que añadió matices a los coros.




En el tramo final llegó la catarsis colectiva. “B.Y.O.B.” convirtió la sala en un coro masivo; “Toxicity” fue puro desahogo; “Chop Suey!” se cantó de principio a fin con una entrega que erizaba la piel. Cuando aún quedaban fuerzas, “War?” y “Sugar” cerraron el círculo con un último golpe de adrenalina.



Cuando las luces se encendieron, la sensación era inequívoca: no había sido una simple segunda visita. Lo del 27 de febrero fue la confirmación de una conexión ya consolidada entre Abaixo Cu Sistema y Vigo. Si en abril de 2025 habían dejado huella, esta vez la experiencia fue todavía más intensa, más compacta, más visceral.



Diez meses después, el reencuentro no solo cumplió expectativas: las superó. Y a juzgar por la respuesta del público, cada regreso a la MasterClub empieza a parecer menos una gira y más una tradición.

Os dejamos con la galería de fotos del concierto: