Son pocas las veces que tenemos la oportunidad de disfrutar de una de las bandas más icónicas del indie rock británico en una ciudad como A Coruña, pero el pasado jueves 5 de marzo, The Kooks aterrizaron en la ciudad para incluirla en una de las pocas paradas en España de su tour para presentar su nuevo disco, Never/Know, junto con Barcelona y Madrid.
La banda, que pasó por Galicia en 2023 como parte del cartel de O Son do Camiño, y esta vez lo hizo de la mano de la programación del festival O Gozo Fest, colgó el cartel de sold out tan solo unas pocas horas antes del comienzo del show.
Y aunque toda las expectación estaba puesta en la banda de Brighton, una hora antes de su aparición en el escenario, salieron a escena, Girl In The Year Above, la banda anglo-irlandesa salió a deslumbrar al público, y con solo media hora y 6 canciones, dejó el pabellón bien alto.
Mezclando sonidos de folk con un indie rock emocional y sublime, a juzgar por el respeto y los aplausos recibidos del público, seguramente salieron de allí con unos cuantos fans más en el bolsillo, y muy merecidos.
Y poco después de las 22:00h, casi con puntualidad inglesa, Luke Pritchard (voz), Hugh Harris (guitarra/teclado), Alexis Nuñez (percusión) y Jonathan Harvey (bajo) tomaron el escenario para deleitar al público por un viaje por sus más de 20 años de carrera, mezclando sus éxitos más atemporales con temas de su nuevo trabajo, durante algo más de hora y media.
El concierto empezó con “Sofa’s song”, un Luke completamente entregado al público, y los riffs de guitarra potentes que tanto caracterizan a la banda.
“Always Where I need To Be”, “Eddie’s Gun” y “Stormy Weather” fueron los siguientes temas en poner al público a bailar, construyendo un baile entre los dos primeros discos de la banda, "Inside In/Inside Out y Konk".
Y tras el principio del show, llegó uno de los momentos más esperados de la noche, y si bien no es fácil hacer un tema que trascienda a través de los años de manera tan sublime “She Moves In Her Own Way” es uno de ellos. El mismo Luke dijo a la audiencia que, seguramente la mayoría de los que estábamos allí les habíamos conocido por esa canción, y cuando las primeros acordes sonaron, quedó claro que así era. Y es que en un público tan diverso como entregado, de gente que probablemente estaba en sus 20s cuando salió el tema, a aquellos que ni siquiera habían nacido todavía, uno de los temas más icónicos de The Kooks unió durante 3 minutos a varias generaciones.
El show continuó dando el protagonismo al álbum “Listen” (2018), con temas como ”Bad Habit”, “Westside” o “Sweet Emotion”, para dar paso a continuación, al único tema de su nuevo trabajo que se interpretó durante la noche, “Sunny Baby”.
Bajando pulsaciones, y sentado frente al piano, Pritchard interpretó “See me now”, creando uno de los momentos más íntimos y emocionales de la noche, ya que, este tema, como él mismo explicó antes de empezar a cantar, se escribió para su padre, que al fallecer cuando él era pequeño, le dejó una caja con vinilos y varias guitarras, y ahí empezó su conexión con la música.
“Junk of the heart” y “Seaside” (canción que ellos mismos comentaron que nunca se ha quedado fuera del setlist en uno de sus conciertos) sonaron a continuación, y también formaron parte de el grupo de temas más coreados de la noche.
La recta final se encaró con “Sway”, “Shine On”, “Do you Wanna” y “You Don’t Love Me” como despedida.
Pero como no, siempre nos quedarán los bises, y los ingleses salieron de nuevo al escenario, pues estaba claro que no había manera de terminar el show sin interpretar “Ooh La” y “Naive”.
Por último queremos pediros disculpas ya que en esta ocasión no podemos ofreceros más foto del concierto ya que la banda solo ha aprobado las cuatro fotos que véis en esta redacción a pesar de todas las fotos de calidad más que aceptable que se le enviaron. Miles de disculpas.





