Atlantic Fest sopla diez velas con un cartel que mezcla leyendas, presente y futuro de la música alternativa

La cuenta atrás para el décimo aniversario de Atlantic Fest ya está en marcha y el festival gallego acaba de cerrar definitivamente su cartel para la edición de 2026. La cita, que volverá a celebrarse los días 17, 18 y 19 de julio en la Praia da Concha de Vilagarcía de Arousa, reunirá a algunas de las bandas y artistas más influyentes del panorama indie, rock y pop alternativo nacional e internacional. Entre los nombres más destacados aparecen Franz Ferdinand, Two Door Cinema Club, Carolina Durante, Los Planetas o Shame, acompañados por artistas imprescindibles como Nacho Vegas, Carlos Ares, Depresión Sonora y Triángulo de Amor Bizarro. Las últimas incorporaciones al lineup terminan de darle forma a una edición muy especial para el festival arousano. Joe Crepúsculo aportará su ya habitual combinación de electrónica festiva y himnos pop generacionales, mientras que Aiko El Grupo llegará con su energía punk-pop y canciones rápidas convertidas en auténticos himnos para el público joven. T...

El diablo de shanghai: del caos del Poblenou a una de las bandas más inquietas del indie punk nacional

Hablar de el diablo de shanghai —siempre en minúsculas, casi como una declaración de intenciones— es hablar de una banda que ha crecido desde lo más orgánico: la amistad, las ganas de tocar y una necesidad casi urgente de convertir canciones en algo vivo. El proyecto nace en Barcelona alrededor de Juanito, que empieza a escribir temas que pedían salir del dormitorio para convertirse en ruido compartido. A su alrededor se van sumando piezas clave como Juana, Víctor y más adelante Albert, dando forma a una banda que empieza a ensayar en locales clandestinos del Poblenou, grabando maquetas en una Tascam medio rota y construyendo, casi sin darse cuenta, una identidad propia desde el caos.


Desde aquellos primeros ensayos de viernes y resacas acumuladas, el diablo de shanghai ha ido encontrando su sitio dentro de la escena alternativa estatal con una propuesta que mezcla indie rock, post-punk e impulso garajero, pero sin encerrarse nunca en una etiqueta concreta. Su sonido bebe tanto de referentes internacionales como Shame, Fontaines D.C. o Black Midi, como de la energía más cercana de bandas nacionales que entienden la música como algo directo, sin artificios, pero con muchísimo carácter. Esa mezcla les ha permitido moverse con naturalidad entre la ironía, la crítica y lo emocional, construyendo canciones que parecen pequeñas historias de lo cotidiano llevadas al límite.

Sus primeros trabajos, los EPs: "Empezamos con esto/..." y "/...Acabamos con todo", funcionan como un laboratorio donde la banda experimenta sin miedo, una especie de “macedonia de referencias” donde cada tema apunta en una dirección distinta. Pero es con "113 Pasos Adelante en el Ensanche" cuando dan un paso firme: un disco que ya no dispara en todas direcciones, sino que afina el tiro y convierte su universo en algo reconocible. Barcelona, la precariedad, la vida adulta que empieza a pesar y las relaciones personales atraviesan un trabajo que conecta precisamente por eso, por no esconder sus dudas.


Más allá de los discos, hay algo que define especialmente a el diablo de shanghai: su filosofía. DIY hasta la médula, con su propio sello, Mala Pata Records, y una forma de entender la música donde el proceso importa tanto como el resultado. Aquí no hay postureo ni grandes discursos prefabricados, sino una banda que se construye desde dentro, desde la prueba-error, desde desmontar canciones y volver a armarlas si hace falta. Esa actitud también se nota en su directo, donde la energía es imprevisible, cruda y muchas veces desbordante, con ese punto de “puede pasar cualquier cosa” que convierte cada concierto en algo único.

En los últimos años, la banda no ha dejado de evolucionar. La incorporación de nuevos matices, cambios en la formación y una búsqueda constante de nuevos caminos son señales de que el proyecto está lejos de acomodarse. Siguen creciendo, pero sin perder esa esencia de grupo de colegas que empezó tocando por pura necesidad. Y quizá ahí está la clave: en no perder nunca del todo ese origen.

Y es precisamente en ese punto donde aparece "Testamento", su trabajo más reciente, como una especie de paso adelante natural. Un disco donde la banda se enfrenta a la vida adulta, al desgaste de las relaciones, al peso del tiempo y al miedo a olvidar, pero sin perder su identidad ni su forma de contar las cosas. Más reflexivo, más narrativo y también más ambicioso en lo sonoro, este último lanzamiento no solo confirma su evolución, sino que deja claro que el diablo de shanghai está empezando a jugar en otra liga.

Porque si algo han demostrado ahora, es que no solo tienen algo que decir, sino que están encontrando la forma de hacerlo cada vez más fuerte, más clara y más difícil de ignorar. Y todo apunta a que esto no ha hecho más que empezar.