Enol convierte la Sala Inn en un refugio emocional entre luces de atardecer

Con el cambio de hora, los conciertos en la Sala Inn tienen una luz especial al empezar, mientras se pone el sol en la ciudad herculina y mirando hacia el puerto el cielo tiene una paleta de colores que oscilan entre el azul, el naranja y el violeta.

Y no se puede imaginar mejor escenario para un concierto de un artista como Enol; sensible, honesto, romántico y emocional, a la par que enérgico.


Esas mismas palabras podrían usarse para describir lo que fue su concierto en esa sala el 18 de abril.

El asturiano pasaba esta vez por A Coruña para presentar su último trabajo, "TUTTO PASA", estrenado el pasado Octubre.

Esta era su segunda parada gallega de la gira, pues el día anterior había estado en Vigo, pero eso no impidió que la Inn se llenase con rapidez, y unos minutos antes de las 21:00h, el público estaba preparado para recibir al cantante.



ENOL hizo acto de presencia sobre el escenario acompañado de su banda unos diez minutos pasadas las nueve de la noche, abriendo el concierto con energía y ganas, con los temas “IOIOIO” y “TUTTO PASA”, que con su “tutto pasa, nadie muere, nadie muere de amor” sentó el precedente de lo que sería el concierto, una montaña rusa de emociones, pero también una celebración, una oda al amor, y al saber que, pase lo que pase, siempre vuelve aunque te rompan el corazón.

Te traje flores”, “Amalfi” y “Santorini” uno de sus temas más famosos, en el que colabora con Marmi, nos llevaron hacia atrás en el tiempo, y no por ello fueron menos coreados, de hecho, fue todo lo contrario.



Bajando las pulsaciones y sacando su lado más sensible, el concierto continuó con tres canciones que forman parte de su último trabajo, “Gatos de ciudad”, “Por los dos” y “Piso vacío”, arrancando unas cuantas lágrimas entre los asistentes, que le acompañaban en cada verso con fuerza y pasión.

Con “Tenías que ser tú”, la decoración que había en un lateral del escenario, entró en juego. Una mesa con un mantel de cuadros rojos y blancos, velas, una botella de vino tinto, y un acordeón apoyado en una silla.



Entre risas, el cantante comentó que no sabía tocar nada más al acordeón que la intro de su propia canción antes de sentarse a la mesa a interpretarla.

Y tras esto, hubo un momento para interpretar su ultimo lanzamiento, tras el disco, el single “Tres Calendarios”.

Toda la banda se unió a él en la mesa para la siguiente parte del show, y sirviendo vino a los tres, ENOL bromeaba sobre si iba a ser él el único que lo bebiese, como siempre.



Sentados a la mesa, y con una interpretación cercana y sensible, creando una atmósfera en la que parecía que tú mismo estabas sentado a la mesa con tus amigos, interpretaron “4 cosas”, “Serenata”, una canción que se escogió especialmente para el show, y que solo se tocó en A Coruña, “Peter Pan”, y para terminar, “Luciérnagas



Tras levantarse de la mesa, el artista agradeció a los presentes que escuchasen su disco, en una época en la que la música se consumía muy rápido y las canciones caducaban pronto, y se mostró afortunado de saber que su público estaba dispuesto a escuchar de principio a fin un album de nada más y nada menos, que 15 temas.



La vida loca” y “Como te quiero yo” volvieron a subir la energía, encarando la recta final del concierto, donde también hubo un salto al pasado, interpretando varios temas del álbum “Una Casa Con Jardín”, como “Claudia”, “Y qué bonito” y “Una ventana”.

Y finalmente, tras casi hora y media, “Cuando Dormías”, “Un beso a la mitad", y “La Basurera” cerraron el show por todo lo alto, con las emociones a flor de piel, y el corazón rebosante, algo que solo son capaces de provocar artistas de la talla del asturiano que le ha robado el corazón a la escena pop-rock de nuestro país.

Os dejamos con la galería de fotos del concierto: