Sacra Festival celebra su 10ª edición entre naturaleza, música y creación contemporánea en Chantada

El Sacra Festival celebra en 2026 su décima edición reafirmándose como una de las propuestas culturales más singulares de Galicia. A lo largo de los meses de mayo y junio, el Lugar de Pincelo, en Chantada, volverá a transformarse en un espacio donde la música, la danza, la poesía y la creación contemporánea dialogan directamente con el paisaje de la Ribeira Sacra, convirtiendo cada jornada en una experiencia artística que va más allá del escenario.


La programación arranca el 16 de mayo con “El Vacío”, de Incolballet junto al maestro cubano Julio César Iglesias Ungo, una potente pieza de danza contemporánea que reflexiona sobre la decadencia espiritual de la sociedad actual. A través del movimiento y una música original creada por el propio Iglesias, la obra propone un viaje emocional marcado por la fragmentación interna y la desconexión colectiva. La Compañía Colombiana de Danza Contemporánea, fundada en 2015 y con una sólida trayectoria internacional, respalda esta propuesta que ya sitúa al festival en ese territorio donde lo escénico y lo conceptual se entrelazan.

El 4 de junio se presenta como uno de los momentos clave de esta edición con la presencia de Niño de Elche junto a Héctor Caballero. El artista alicantino, con una trayectoria marcada por la exploración constante, ha llevado el flamenco hacia territorios donde conviven la electrónica, el jazz, la performance y la experimentación sonora. Sus colaboraciones con creadores de distintos ámbitos —desde músicos hasta cineastas y bailaores— reflejan una forma de entender el arte sin límites, donde cada proyecto se convierte en una experiencia distinta. En Sacra Festival, su propuesta junto a Héctor Caballero apunta precisamente a eso: una experiencia escénica total, difícil de encasillar, donde lo musical, lo visual y lo performativo se funden en un mismo lenguaje.

El tramo final del festival se concentra a finales de junio con una sucesión de propuestas que refuerzan el carácter multidisciplinar del evento. El 26 de junio será el turno de Mercedes Peón, una de las figuras más influyentes de la música gallega contemporánea. Su trabajo, definido por ella misma como una forma de “autoestima cultural”, conecta la tradición oral gallega con la vanguardia sonora y escénica. Con una trayectoria reconocida a nivel internacional y premios que avalan su impacto artístico.

El 27 de junio llegará “De corpo e palabra”, una propuesta de Experimentadanza dirigida por Carlota Pérez que reúne a Su Garrido, Andrea Nunes y el Colectivo Diversos en un espectáculo inclusivo donde confluyen danza, teatro, poesía y música en directo. La pieza se construye como una reivindicación frente a las estructuras sociales que condicionan los cuerpos y las voces, utilizando textos de figuras como Rosalía de Castro, Xela Arias o Lorca. La poesía en directo de Andrea Nunes —escritora y activista vinculada al movimiento LGBTQI+— se entrelaza con el universo sonoro de Su Garrido, cantautora con formación en musicología que transita entre géneros como el folk, el jazz o la bossa. El resultado es una obra colectiva donde la palabra y el cuerpo se convierten en herramientas de expresión y resistencia.

El festival se cerrará el 28 de junio con “ECOS”, de Solange Marchant, dentro del ciclo Mulleres en Danza. La creadora, con formación internacional entre Chile y Barcelona, propone una investigación escénica que explora los límites del cuerpo a través de la danza contemporánea, el butoh y el contact. Su trabajo, profundamente ligado a la respiración y al movimiento consciente —disciplinas que también desarrolla como instructora de Hatha Yoga—, construye una pieza que conecta lo físico con lo emocional desde una perspectiva íntima y sensorial.

Con entradas ya a la venta, el Sacra Festival 2026 vuelve a apostar por una programación que huye de lo convencional para ofrecer experiencias donde las disciplinas se mezclan y el entorno se convierte en parte fundamental de cada propuesta. Diez años después, el festival sigue creciendo sin perder su esencia: crear un espacio donde el arte se vive de forma cercana, libre y profundamente conectada con el territorio.