En plena gira europea y apenas unas horas después de actuar en París, Bestia Bebé recaló este jueves en Vigo para ofrecer su único concierto en Galicia dentro de la presentación de su nuevo disco, "Yendo rápido a ningún lugar". La cita tuvo lugar en La Fábrica de Chocolate, que reunió a cerca de un centenar de asistentes en una calurosa noche de junio que acabó convirtiéndose en una auténtica celebración colectiva.
Pasadas las 22:15 horas, los argentinos saltaron al escenario con “Gustavo Costas”, uno de los temas más reconocibles de su nuevo trabajo, y desde ese mismo instante quedó claro que la conexión con el público iba a ser total. La respuesta de la sala fue inmediata, coreando cada verso y acompañando a la banda desde el primer acorde hasta el último. No importaba si sonaban canciones recientes o clásicos de su repertorio: Vigo parecía conocer al dedillo cada tema de la formación bonaerense.
A lo largo de más de una veintena de canciones, Bestia Bebé ofreció un recorrido por buena parte de su discografía. “Montevideo”, “Antártida Argentina”, “Chaleco Antibalas”, “Cangrejal”, “Sabés!”, “Cara de Piedra” o “El Rock and Roll Pasó de Moda” fueron cayendo una tras otra entre saltos, abrazos y numerosos pogos que surgían de manera espontánea en el centro de la sala. La intensidad no disminuyó con el paso de los minutos y temas como “Fiesta en el Barrio”, “El Tiempo (Es lo Peor)”, “Rondador Nocturno 3”, “Algo Que Siempre Te Quise Decir” o “Planes Perfectos” mantuvieron la temperatura emocional en todo lo alto.
Uno de los aspectos más destacados de la noche fue el ambiente de cercanía que la banda generó constantemente. Entre canción y canción, los músicos repitieron en varias ocasiones lo mucho que les gustaba Vigo, intercambiando bromas con los asistentes y demostrando ese carácter desenfadado que siempre los ha acompañado. Como buenos argentinos, el fútbol también tuvo su espacio durante el concierto. En varias ocasiones preguntaron por el resultado del partido de México en el Mundial, provocando las risas del público y aclarando entre bromas que ellos, evidentemente, no eran mexicanos.
El tramo final del concierto elevó todavía más la comunión entre escenario y pista. “Lo Quiero Mucho a Ese Muchacho”, “Un Documental sobre Mí”, “Vamos A Destruir”, “Si Me Voy No Significa Que Te Quiera Menos”, “Omar”, “El Atrevido” y “Descontrol” fueron recibidas como auténticos himnos por una audiencia completamente entregada. La energía de la sala era tal que la banda decidió regalar una canción más de las previstas, cerrando la velada con “Luchador”, un broche perfecto para una noche que difícilmente olvidarán quienes estuvieron presentes.
Durante todo el concierto, Bestia Bebé estuvo acompañada por Tucu, nuevo compañero de viaje que aportó sintetizadores, guitarra acústica y diversas percusiones, enriqueciendo aún más el sonido de la banda en directo.
Si algo caracteriza a Bestia Bebé es esa capacidad para convertir cada concierto en una reunión entre amigos, y Vigo volvió a comprobarlo una vez más. La experiencia no terminó con el último acorde. Tras abandonar el escenario, los miembros del grupo permanecieron largo rato conversando con los asistentes, firmando discos, haciéndose fotografías y compartiendo impresiones con quienes habían acudido a la cita. Un gesto sencillo que terminó de redondear una noche marcada por la cercanía, el cariño mutuo y la sensación de haber asistido a uno de esos conciertos que se recuerdan mucho tiempo después.
Os dejamos con la galería de fotos del concierto: