El SilFest celebra diez años de música, vino y naturaleza con la vista puesta en 2027

El SilFest celebró este fin de semana su décimo aniversario confirmando el buen momento de una de las citas culturales más singulares de Galicia. Durante tres días, la playa fluvial de O Malecón, en O Barco de Valdeorras, volvió a llenarse de público con una propuesta que combinó música en directo, vino, gastronomía, actividades culturales y el atractivo de un entorno privilegiado a orillas del Sil.


La edición arrancó el jueves 2 de julio con una jornada gratuita en la Plaza José Otero. La Gloria abrió los conciertos de este aniversario especial y aprovechó la ocasión para presentar "Ciao per Sempre", su primer EP, antes de que Txetxu DJ prolongara la noche en el Pub Skándalo, con una sesión que sirvió de aperitivo para el intenso fin de semana que estaba por llegar.

El viernes, el festival echó a andar con las tradicionales catas guiadas por la sumiller Mercedes González y la enóloga Cecilia Fernández, una de las actividades más consolidadas del programa y una nueva puesta en valor de los vinos de la D.O. Valdeorras. Entre actuación y actuación, Dani Argü DJ mantuvo el pulso del recinto con sesiones que acompañaron toda la tarde y que, como él mismo resume, no ponen temas: “ponen temones”.



La jornada musical arrancó con los bercianos Mazu, que hicieron vibrar al público con su energía, sus estribillos pegadizos y guitarras afiladas en temas como "Me intoxiqué" o "Finjo que estoy bien". Después llegó el turno de Zabriskie, con su mezcla de pop, rock y psicodelia llegada desde León, que hizo bailar al público con canciones como "Hoy por Hoy" o "Donde nunca haya estado". Begut ofreció a continuación uno de los directos más personales del día, delicado y cercano, con "Honolulú" y "Boca de pez" entre los momentos más destacados.



Y llegó uno de los conciertos más esperados de la jornada, La Paloma respondió a las expectativas con una actuación intensa y cargada de energía, en la que sonaron algunos de sus temas más reconocibles, como "Sale el Sol", "Elegante" o "Bravo Murillo". El cierre musical corrió a cargo de Bum Motion Club, una de las bandas emergentes más sólidas del indie rock estatal, que volvió a demostrar su potencia en directo con canciones como "La grieta", "Abismo" o "Bandera blanca". La primera gran noche del festival se cerró con Hawkins DJs.



El sábado, el SilFest volvió a arrancar desde el mediodía y dejó claro que su propuesta va mucho más allá de la música. Las catas de vinos de la D.O. Valdeorras, las rutas en kayak por el río Sil, el fotomatón y el maquillaje festivaleiro mantuvieron el recinto en actividad constante durante toda la jornada.


La programación musical comenzó al mediodía con Adrián Timms, que desplegó su eclecticismo sobre el escenario. Tanto fue así que "The Real Me" terminó convirtiéndose en "The Río Sil", en una de las imágenes más celebradas del festival, al acabar sumergiéndose en las aguas del río. La música tradicional llegó después de la mano de Os Parrandas, que animaron la hora de la comida con sus cánticos. Más tarde, Repunante DJ tomó el relevo con sus vinilos y una selección de rock & roll, funk y soul que mantuvo el ambiente en lo más alto.


Ya por la tarde-noche, el valdeorrés Sr. Jingles, que también cumple diez años desde su debut, ofreció un concierto muy celebrado con temas como "Fénix" y "Quemen a la bruja", en una actuación cargada de complicidad con el público.



Uno de los momentos más aplaudidos del festival llegó con Hinds, que desplegaron toda la personalidad y frescura que caracteriza a la banda madrileña. "Boom Boom Back" fue uno de los temas más coreados por el público. Después, Morgan volvió a demostrar por qué es una de las formaciones más respetadas del panorama nacional, con un concierto lleno de sensibilidad y calidad musical en el que no faltaron "Volver" y "River". L.A. mantuvo el listón muy alto con un repertorio sólido y elegante, en el que brilló "Perfect Combination", mientras Puño Dragón elevó la intensidad en los últimos compases de la noche con "Bailen" y "Fantasmas", antes de que DJ90 que convirtió el recinto en una auténtica pista de baile haciendo viajar al público a la década de los noventa con una selección de grandes éxitos que fueron coreados y bailados hasta el cierre definitivo de esta décima edición del SilFest.



El carácter familiar volvió a ser uno de los grandes pilares del SilFest. La Mini SilFest reunió durante todo el fin de semana a numerosos niños y niñas con una programación propia de talleres, actividades, conciertos y sesiones de cine, consolidándose como un espacio pensado para que el festival pueda disfrutarse en familia.


Tras diez ediciones, el SilFest confirma que ha sabido crecer sin perder la esencia que lo ha convertido en una cita única: una programación musical cuidada, el protagonismo de los vinos de Valdeorras, el respeto por el entorno natural y un ambiente cercano que sigue siendo su principal seña de identidad.

Con el balance de esta edición ya sobre la mesa, la organización cierra un aniversario muy especial y empieza a mirar hacia 2027, con el reto de seguir haciendo crecer un festival que, una década después de su nacimiento, continúa escribiendo su propia historia a orillas del Sil. 🦆

Os dejamos con la galería de fotos de esta edición:




Cris Arias