La noche del pasado sábado 4 de julio quedará grabada en la memoria de miles de asistentes que llenaron el Coliseum de A Coruña para recibir a Pablo Alborán en una de las paradas de su "Global Tour KM0". El artista malagueño ofreció un espectáculo de más de dos horas en las que repasó los grandes éxitos de su carrera sin dejar de lado las canciones de su nuevo proyecto, en un concierto que destacó por la cercanía con el público.
Tras una introducción que dio paso a “Clickbait”, Alborán arrancó una noche en la que el público respondió desde el primer minuto. Temas como “Tabú”, “Quién”, “Me quedo” o “Vamonos de aqui” fueron calentando al Coliseum completamente entregado, mientras que canciones como "Qué tal te va", "Tanto", "Mis 36", "Planta 7" y "Algo de mí" demostraron la versatilidad de un repertorio capaz de alternar momentos de fuerza con otros de absoluta intimidad.
Uno de los momentos más especiales llegó con el ya conocido bloque acústico de la gira, cuando Pablo Alborán invitó a varios seguidores, como en cada show, a subir al escenario y compartir con ellos “Perfectos imperfectos”, “Que siempre sea verano” y “Tu refugio”. Un instante cargado de emoción que compartió con sus fans, donde entre abrazos, sonrisas y alguna lágrima, el artista volvió a demostrar la cercanía que mantiene con su público.
La noche también reservó espacio para poner en valor el talento gallego. En un primer lugar, Pablo Alborán sorprendió invitado al escenario a la banda Lemot, interpretando “Te he echado de menos”, una colaboración que fue recibida con una enorme ovación por parte del público. Más tarde llegó otro de los momento más especiales del concierto con la aparición del cantante gallego Xoán Fórneas, que acompañó al malagueño en un emocionante versión de “Lágrimas”, la emblemática canción popular del artista portuguesa Dulce Pontes. La mezcla entre el gallego y el portugués envolvió el Coliseum creando una atmósfera íntima y emotiva.
El tramo final del concierto estuvo reservado para algunos de los himnos más esperados por el público como "Dónde está el amor", "Perdóname" o "Pasos de cero". Fue precisamente durante “Saturno” y “Solamente tú” cuando el artista apareció luciendo la camiseta del Deportivo de A Coruña, un guiño a la ciudad que desató una enorme ovación y numerosos cánticos desde las gradas.
Lejos de bajar la intensidad, la recta final del espectáculo continuó con “KM0”, “Prometo” y “Copiloto”, antes de despedirse con una auténtica celebración en la que “Vívela/La Fiesta (Vivir la vida)” y “Que no es espera/Si quisieras” pusieron el broche de oro a una noche llena de música, emoción y complicidad.
Pablo Alboran volvió a demostrar en A Coruña que su mayor fortaleza no reside únicamente en una voz impecable o en un repertorio repleto de éxitos, sino en su capacidad para convertir cada concierto en una experiencia cercana y profundamente emotiva.
Lucía García Sánchez







