PORTAMÉRICA arranca con fuerza entre emociones, grandes conciertos y una Azucreira entregada desde el primer día

Antes de que el sol comenzase a caer sobre la Azucreira de Portas, el Festival PORTAMÉRICA 2026 levantó el telón de una nueva edición demostrando que la magia del festival no entiende de días de la semana. A las 17:45 horas se abrían puntualmente las puertas del recinto y, poco a poco, miles de asistentes fueron tomando posiciones para disfrutar de una primera jornada que reunió música, gastronomía y cultura en una combinación que sigue siendo el gran sello de identidad del festival. El ambiente fue creciendo con el paso de las horas hasta convertir la Azucreira en una auténtica fiesta, confirmando una vez más el enorme poder de convocatoria de PORTAMÉRICA.




La música comenzó a sonar a las 18:30 horas sobre el escenario Xacobeo con Amoebo, encargado de inaugurar esta edición. El proyecto gallego volvió a demostrar por qué se ha convertido en una de las propuestas más originales del panorama autonómico, recuperando la esencia de la verbena tradicional para fusionarla con sonidos urbanos, ritmos latinos, pop ochentero y una puesta en escena desenfadada en la que no faltaron el humor, la interacción constante con el público y unas enormes ganas de hacer bailar a todos los presentes. Su concierto fue una auténtica declaración de intenciones: diversión sin complejos, identidad gallega y una energía contagiosa que sirvió para poner en marcha un festival que ya desde sus primeros compases dejaba claro que la música volvería a ser la gran protagonista.



La jornada vivió uno de sus momentos más inesperados con la actuación de Hey Kid, encargado de estrenar el escenario Rías Baixas con su gira "A Nuevos Lugares Juntos Otra Vez". Cuando iba a subir al escenario, el batería del grupo sufrió un desafortunado golpe fortuito contra una de las pantallas del mismo, impactando con la cabeza y el rostro. El músico tuvo que ser atendido de inmediato por los servicios sanitarios y trasladado en ambulancia al hospital para recibir tratamiento por las heridas sufridas, le deseamos desde aquí una pronta recuperación.

Lejos de suspender el concierto, la banda decidió sobreponerse a la situación y reinventar por completo el espectáculo. Con el setlist completamente modificado y un formato mucho más íntimo, Hey Kid ofreció un directo prácticamente acústico que terminó convirtiéndose en uno de los momentos más especiales de toda la jornada. Incluso abandonaron el escenario durante varios canciones para situarse a pie de pista, rodeados por el público, creando una atmósfera de absoluta cercanía. Canciones como "Noche de San Juan", "Los lugares donde irás" o "Y es bonito" adquirieron una dimensión completamente diferente, con cientos de voces acompañando cada palabra en un instante cargado de emoción que terminó arrancando una de las mayores ovaciones de la tarde. A veces los imprevistos dan lugar a momentos irrepetibles, y PORTAMÉRICA vivió uno de ellos.


A las 19:00 horas la danza volvió a reclamar su espacio en el festival. Tras el éxito cosechado en la pasada edición, PORTAMÉRICA volvió a apostar por esta disciplina con la actuación de We Will Rock You de la Escuela Unidance de Vigo, ganadora del Premio PortAmérica Vigo Porté 2026. Una actuación dinámica, llena de fuerza y perfectamente ejecutada que confirmó que la incorporación de la danza al festival ha sido uno de los grandes aciertos de los últimos años, despertando una gran ovación entre los asistentes.



Con la Azucreira ya presentando una imagen magnífica para tratarse de una jornada laborable, llegó uno de los conciertos más esperados de la tarde. Marina Reche volvió a confirmar que atraviesa uno de los momentos más dulces de su carrera y dejó claro por qué es una de las artistas con mayor proyección del panorama nacional. La ilicitana ofreció un concierto repleto de sensibilidad, donde cada canción fue recibida con una enorme complicidad por parte del público. Desde los primeros acordes de "870", Marina consiguió crear una atmósfera íntima en medio de un recinto cada vez más concurrido, demostrando una capacidad poco habitual para emocionar sin necesidad de grandes artificios.



Su repertorio fue recorriendo algunas de las canciones más importantes de su carrera, con momentos especialmente emotivos durante "Por Si Quieres Volver", "Dos Extraños", "Buenos Aires" o "Mil Preguntas", donde las voces del público acompañaron prácticamente cada estrofa. Tampoco faltaron "No Me Ves", "Oro", "13+1", "Así" o "A x Ti", completando un concierto en el que volvió a poner de manifiesto su extraordinaria evolución artística. Su mezcla de pop, electrónica y R&B, unida a unas letras cargadas de honestidad y una interpretación impecable, terminó conquistando definitivamente a un público que respondió con una de las mayores ovaciones de la tarde. Marina Reche no solo presentó sus canciones; conectó emocionalmente con la Azucreira y confirmó que su crecimiento no es fruto de la casualidad, sino del enorme talento que atesora sobre un escenario.



La importante presencia femenina que marcó esta primera jornada continuó con otra de las actuaciones más esperadas. Fillas de Cassandra regresó a PortAmérica para presentar las canciones de "Tertúlia", su segundo trabajo discográfico, consolidando el excelente momento que vive el dúo gallego. Con una puesta en escena sobria pero tremendamente efectiva, el grupo volvió a demostrar que su propuesta va mucho más allá de la música, construyendo un espectáculo donde tradición, electrónica, poesía y reivindicación conviven con absoluta naturalidad.



Las nuevas composiciones de "Tertúlia" convivieron con algunos de los temas que ya forman parte de la identidad del grupo. "PUNHETA!", "Tertúlia", "Tataravoa", junto a canciones ya imprescindibles de su álbum debut como "II. LISÍSTRATA (VARRE VASOIRA)" o "VIII. CASSANDRA", hicieron vibrar a una Azucreira que respondió desde el primer acorde. El dúo consiguió congregar a miles de personas frente al escenario en uno de los conciertos más multitudinarios de la tarde y firmó una actuación tan intensa como reivindicativa, poniendo literalmente el festival patas arriba gracias a una energía desbordante y a una conexión absoluta con el público.




Si el ambiente ya era extraordinario, la llegada de Rigoberta Bandini terminó por disparar definitivamente la temperatura del festival. La catalana aterrizaba en PortAmérica con su gira "Jesucrista Superstar", en la que además protagonizaba su única actuación en Galicia durante este 2026, un detalle que se dejó notar desde mucho antes del comienzo del concierto. La expectación era máxima y la respuesta del público estuvo a la altura desde el primer minuto.

Paula Ribó volvió a demostrar que su propuesta trasciende lo estrictamente musical para convertirse en un auténtico espectáculo. Y lo hizo, además, en un momento muy especial de su vida. A pesar de su embarazo, la artista no rebajó ni un ápice la intensidad del show y firmó una actuación sencillamente espectacular en la que no se guardó absolutamente nada. Bailó, corrió, interactuó con el público y volvió a poner de manifiesto ese magnetismo que la ha convertido en una de las artistas más queridas del panorama nacional.



Gran parte de la fuerza del espectáculo volvió a recaer también sobre la impecable banda que acompaña a Rigoberta y, especialmente, sobre la figura de Belén Barenys, una de las voces más brillantes de la escena española actual. Su compenetración con Paula volvió a ser absoluta, regalando armonías y momentos vocales que elevaron todavía más un concierto que fue creciendo minuto a minuto.

El repertorio estuvo plagado de himnos como "JAJAJA", "Club Xavalas Tristes", "Simpática pero problemática", "Fiesta", "Canciones de amor a ti", "Pamela Anderson", "Perra", "KAIMAN", "Ay mamá" o el emocionante cierre con "Busco un centro de gravedad permanente", pero hubo espacio para varias sorpresas que hicieron de esta actuación algo todavía más especial.



Uno de los momentos más emocionantes llegó cuando Rigoberta interpretó por primera vez en directo, y además en un precioso formato acústico, "Yo solo quiero amor", la canción principal de la película Te estoy amando locamente, reconocida con el Premio Goya a la Mejor Canción Original en 2024. Antes de comenzar la interpretación, la artista protagonizó una de las anécdotas más divertidas de la noche al quedarse completamente en blanco con el inicio de la letra. Entre risas, culpó a la "memoria flash de las embarazadas" y a la revolución hormonal que estaba viviendo, provocando las carcajadas y los aplausos de toda la Azucreira antes de comenzar de nuevo la canción.

Las sorpresas continuaron con la interpretación en primicia de "Nunca escuchaste las cosas que dice", una composición todavía inédita que el público de PortAmérica tuvo el privilegio de escuchar por primera vez. Y como broche a una noche inolvidable, Rigoberta convirtió el recinto en una auténtica fiesta con una delirante y divertida versión de "Mayonesa", que acabó siendo coreada y bailada por miles de personas entre risas, saltos y una comunión absoluta entre artista y público. Fue, sin ninguna duda, el concierto que más expectación había despertado antes del comienzo del festival y uno de esos espectáculos que permanecerán durante mucho tiempo en la memoria de quienes tuvieron la suerte de vivirlo.



La recta final del jueves todavía guardaba dos actuaciones capaces de mantener intacta la intensidad del festival. The Rapants demostraron nuevamente el extraordinario momento que atraviesan, reuniendo a la segunda mayor concentración de público de toda la noche. El grupo gallego firmó otro concierto vibrante en el que no faltaron temas como "Sin medo", "Tranquila", "La noche", "Jrasias por confiar", "Fai tempo", "La Mítica", "A vida", "La favorita" o "Rue Franklin", convertidos ya en auténticos himnos para una generación que volvió a responder entregándose de principio a fin.



El cierre definitivo de la primera jornada quedó en manos de Niña Polaca, que presentó en Portas las canciones de su nuevo trabajo, "¿Dónde está la ONU cuando más se la necesita?", sin olvidarse de todos aquellos temas que los han convertido en una de las bandas imprescindibles del panorama indie nacional. "Los días malos", "San Francisco el Grande" y "Nora" desataron la euforia entre un público que agotó sus últimas fuerzas antes de despedir una jornada que dejó el listón muy alto para los días siguientes.

Pero PortAmérica es mucho más que música. Una vez más, el ShowRocking volvió a convertirse en uno de los grandes atractivos del festival, reuniendo a muchos de los mejores chefs de ambos lados del Atlántico bajo la dirección de Pepe Solla. Durante toda la jornada, cientos de asistentes disfrutaron de una experiencia gastronómica única en la que pudieron degustar propuestas tan atrevidas y deliciosas como el Sandwich de Pastrami de Paco Roncero, La Calçotada del Disfrutar de Eduard Xatruch, las croques de Echaurren de jamón y pollo de Francis Paniego, entre otras elaboraciones, para finalizar con algo dulce como Madgascar con chocolate y vainilla que nos trajo Paco Torreblanca, un postre que hizo las delicias de todos los presentes y que más de uno habría repetido sin pensárselo.

La primera jornada de PortAmérica 2026 dejó claro que el festival sigue creciendo sin perder su esencia. Una combinación perfecta de música, gastronomía, talento emergente y grandes nombres que convirtió la Azucreira de Portas en el epicentro cultural del noroeste peninsular. Con un recinto que respondió desde el primer día y un ambiente excepcional pese a celebrarse entre semana, el festival arranca una nueva edición con las mejores sensaciones posibles y con todo preparado para vivir un intenso fin de semana repleto de emociones.

Os dejamos con la galería de fotos de esta primera jornada: