A las 16:45 horas se abrían puntualmente las puertas de la Azucreira de Portas para recibir a los primeros asistentes de una jornada que arrancó sobre el escenario principal con una de las grandes sorpresas del día. Noelia Franco, conocida por su paso por Operación Triunfo 2018, conquistó rápidamente a quienes todavía no conocían su propuesta. La malagueña demostró una voz poderosa, llena de matices y con una enorme facilidad para moverse entre registros muy diferentes. Su nuevo proyecto quedó perfectamente representado con canciones como "Sentimental", "Animal" o "Tú y yo", dejando claro que atraviesa uno de los momentos más interesantes de su carrera.


Desde Andalucía el viaje musical continuó hasta Asturias con Los Acebos. La banda regresaba a PORTAMÉRICA por segunda vez y volvió a confirmar que su crecimiento no es fruto de la casualidad. Sin artificios y apoyándose únicamente en unas canciones honestas y una interpretación muy sólida, el grupo volvió a convencer al público. Temas como "Lienzo en Blanco", "Nuestra Revolución", "Nubes", "A flor de piel" o "Esclavos de la Intensidad" reflejaron el excelente estado de forma de una formación que continúa ganando seguidores concierto tras concierto.

Los ritmos latinoamericanos llegaron de la mano de Orkesta Mendoza justo cuando las primeras gotas comenzaron a aparecer sobre el recinto. Aquella lluvia parecía dar una pequeña tregua para permitir el inicio del concierto de Meridian Brothers, que aprovechó su presencia junto al Instituto Mexicano del Sonido en el festival para presentar en directo su trabajo conjunto, "Ruido Tovar". La colaboración volvió a repetirse más tarde durante el concierto de la formación mexicana, sorprendiendo a un público que no esperaba ver a ambos proyectos compartiendo escenario.
Sin embargo, cuando el concierto encaraba su tramo final, el cielo terminó descargando con fuerza. La lluvia se convirtió rápidamente en granizo, obligando a detener toda la actividad del festival durante aproximadamente una hora por motivos de seguridad. Fue uno de esos momentos en los que se pone a prueba la organización de un evento de estas dimensiones y PORTAMÉRICA respondió con nota. Las continuas comunicaciones al público, el trabajo de los equipos técnicos revisando cada detalle antes de reanudar la programación y la tranquilidad transmitida durante toda la espera fueron muy valoradas por los asistentes, resguardados por todo el recinto hasta recibir el visto bueno para continuar.

Y no podía haber mejor forma de recuperar la normalidad que con uno de los artistas más queridos por PORTAMÉRICA. Xoel López regresó una vez más al festival que prácticamente siente como su casa para presentar las canciones de "Oniria Popular". Debido al retraso acumulado redujo ligeramente la duración del concierto, pero eso no impidió disfrutar de un repertorio repleto de himnos. Sonaron "Cupido (Muerte al amor romántico)", "Elevarte caer", "Sombras chinas", "Fort Da", "Lodo", "Mágica y eterna", "Glaciar", "Ningún nombre, ningún lugar", "Tierra", "Campos de Castilla para siempre", "Monstruo final" y "Tigre de Bengala". Cada canción fue recibida como un auténtico himno por un público que volvió a demostrar la conexión especial que une al coruñés con este festival.
Otra de las actuaciones exclusivas en Galicia con las que contaba PORTAMÉRICA en esta edición era la gira "Arenas" de Amaia, una propuesta que llegaba precedida por excelentes críticas. La artista apareció tras una cortina interpretando "Tocotó", en una escenografía dominada por unas grandes escaleras que ascendían hasta una plataforma y rodeada por una extraordinaria banda de multiinstrumentistas.

Consciente del retraso acumulado, Amaia apenas se dirigió al público entre canciones para poder mantener prácticamente intacto su repertorio. Además de volver a demostrar la delicadeza de su voz, también exhibió todo su talento al piano, sus sorprendentes dotes para el claqué y una puesta en escena muy teatral. Durante el concierto sonaron "Magia en Benidorm", "La vida imposible", "com você", de Judeline, "Nanai", "C'est la vie", "Me pongo colorada", versión del clásico de Papá Levante, "Auxiliar", "Ya está", "Santos que yo te pinté", de Los Planetas, y "Despedida", uno de los pocos momentos en los que tomó la palabra para explicar el significado de una canción dedicada a afrontar la muerte desde la serenidad, deseando que todos pudiésemos despedirnos de la vida con la misma felicidad con la que lo hizo su abuela. También interpretó "M.A.P.S.", "Giratutto", "Quedará en nuestra mente", momento en el que nos sorprendió cogiendo la guitarra, "Yamaguchi", recibida con un respetuoso silencio por parte del público, "Aralar", su último sencillo y una canción muy ligada a Galicia y a las sonoridades celtas, "Nuevo verano", interpretada a capela, para cerrar por todo lo alto con "Tengo un pensamiento" y "Bienvenidos al show", poniendo en pie a un recinto completamente entregado.


Sin apenas tiempo para respirar, el escenario Xacobeo comenzó a sonar con los primeros acordes de "Zapatillas". Dani Martín regresaba al festival y a su querida Galicia con la gira "25 Pts Años", con la que vuelve a los escenarios después de un pequeño parón y en la que repasa los grandes éxitos de toda su trayectoria mientras presenta las canciones de su último trabajo, "El último día de nuestras vidas".
La producción del concierto fue sencillamente espectacular. Hinchables gigantes con forma de zapatillas, telones personalizados para prácticamente cada canción, abundante fuego, un impresionante despliegue de luces y una gran banda reforzada por una sección de cuerdas acompañaron un repertorio lleno de clásicos. Sonaron "Zapatillas", "Volverá", "Besos", "Tal como eres", "A contracorriente", "Son sueños", "Puede ser", "Cero", "Emocional", "Qué bonita la vida", "Peter Pan", "La madre de José", "Una foto en blanco y negro", "Ya nada volverá a ser como antes", "Dieciocho", "El último día de nuestras vidas" e "Insoportable".

Uno de los momentos más emotivos de la noche llegó durante "Qué bonita la vida" y "Peter Pan", cuando el cantante decidió bajar del escenario y adentrarse entre el público. Los asistentes respetaron en todo momento su espacio, permitiendo que el artista viviera uno de los instantes más especiales de toda la jornada. También hubo tiempo para el humor cuando confesó que le gustaría comprarse una casa en Galicia porque siempre se siente especialmente querido, aunque entre risas comentó que, tras mirar los precios en Idealista, un amigo le había recomendado esperar al final del verano para encontrar mejores oportunidades. La broma provocó una sonora carcajada colectiva antes de volver a dejarse llevar por un público que cantó, saltó y levantó las manos durante prácticamente todo el concierto.
La responsabilidad de cerrar la tercera jornada recayó en Sanguijuelas del Guadiana, una de las bandas revelación del panorama nacional. Los extremeños llegaron a PORTAMÉRICA para presentar "Revolá", un primer trabajo con el que están cosechando un enorme éxito y que les ha permitido recorrer algunos de los principales festivales del país.
Su directo volvió a demostrar por qué su crecimiento está siendo tan rápido. Cercanos, intensos y con una energía contagiosa, enlazaron canciones como "100 Amapolas", "Yesca", "Nada que perder", homenaje a Robe Iniesta, "La brecha", "Revolá", "Mirando por los míos", "Septiembre" y "Llevadme a mi Extremadura", recuperando el clásico de Cabales para despedir una noche que quedará marcada por la capacidad de PORTAMÉRICA para convertir un día complicado en una auténtica celebración de la música.
Porque si algo dejó claro esta tercera jornada es que, incluso cuando el cielo amenazó con detenerlo todo, hay festivales capaces de seguir adelante gracias al trabajo de quienes están detrás y a un público que nunca dejó de creer que la música volvería a sonar.
Os dejamos con la galería de fotos de la jornada: