OUR FEST celebra su quinta edición el 19 de septiembre en Expourense

OUR FEST ya tiene fecha para escribir un nuevo capítulo en su historia. El festival regresará el próximo 19 de septiembre de 2026 a Expourense, consolidando una propuesta que, en apenas cuatro ediciones, se ha convertido en una de las citas imprescindibles para los amantes del pop, el rock y la música alternativa en Galicia. Desde su nacimiento en 2022, el festival ha apostado por una filosofía muy clara: acercar a Ourense artistas y bandas que rara vez forman parte de los circuitos habituales, situando a la ciudad dentro del recorrido de algunas de las giras internacionales más interesantes del panorama independiente. Ese planteamiento ha permitido que OUR FEST construya una personalidad propia, basada en carteles cuidados y una experiencia centrada exclusivamente en la música en directo. A lo largo de sus anteriores ediciones, el escenario de Expourense ha recibido a nombres de enorme prestigio como Primal Scream, Belle and Sebastian, Suede, Metronomy, Teenage Fanclub, Happy Mondays,...

BIGSOUND Pontevedra 2026: una primera jornada de ritmo, nostalgia y grandes himnos

La segunda edición de BIGSOUND Pontevedra arrancó el viernes 17 de julio en el Parque de Tafisa con una intensa jornada marcada por el calor, la música y una afluencia que fue creciendo de manera constante a medida que avanzaba la tarde. El festival reunió a miles de personas a orillas del río Lérez para disfrutar de una programación en la que convivieron el pop urbano, los ritmos latinos, el pop-rock y algunos de los nombres más reconocidos de la música española.


Nuestra llegada al recinto se produjo algo más tarde de lo previsto debido a una incidencia con la acreditación de nuestra redactora. El primer contratiempo de la jornada nos hizo perder parte de las actuaciones iniciales, aunque las responsables del equipo de prensa solventaron la situación de una manera muy atenta y profesional. Una vez resuelto el problema, todo siguió el cauce adecuado y pudimos incorporarnos a una jornada que ya comenzaba a registrar una notable afluencia.

El intenso calor fue uno de los grandes condicionantes de las primeras horas, pero no impidió que el público fuera ocupando progresivamente el recinto. La asistencia aumentó de forma evidente conforme se acercaba la noche y, a partir de la actuación de Despistaos, comenzaron a producirse importantes tapones en los desplazamientos entre escenarios debido a la gran concentración de festivaleros. En el apartado técnico, el sonido respondió a un nivel muy alto durante toda la jornada, con una buena calidad en ambos escenarios incluso en los momentos de mayor afluencia.


Chema Rivas fue el encargado de abrir los platos fuertes de la tarde en la Explanada del Parque de Tafisa. El artista andaluz salió al escenario dispuesto a elevar la temperatura de una jornada ya marcada por el intenso calor y consiguió levantar y poner a bailar a las miles de personas que comenzaban a llenar el recinto a orillas del río Lérez.

Acompañado únicamente por un DJ, Chema ofreció un directo dinámico en el que combinó algunos de sus temas más conocidos con ritmos de bachata, pop y música urbana. Su propuesta conectó rápidamente con un público joven y heterogéneo que respondió desde los primeros compases, convirtiendo su actuación en uno de los primeros momentos de auténtica fiesta colectiva del día.



Juan Magán tomó el relevo para convertir el Parque de Tafisa en una gigantesca pista de baile. El rey del electrolatino repasó algunos de los mayores éxitos de su carrera y logró unir a distintas generaciones a través de una combinación de ritmos latinos, sonidos electrónicos y canciones que el público parecía conocer de memoria.

Desde los primeros compases, la respuesta fue inmediata. Saltos, baile y una energía que se mantuvo de principio a fin acompañaron a un artista que no dejó de moverse sobre el escenario. La intensidad de la actuación hizo que una discreta toalla negra se convirtiera en una de sus compañeras habituales, utilizada continuamente para combatir el sudor provocado por el esfuerzo y la solana que recibía por completo el escenario principal.

Juan Magán volvió a demostrar además su cercanía con el público gallego y se declaró públicamente como un enamorado de Galicia. Su actuación dejó uno de los momentos más festivos de la tarde, con miles de personas entregadas a un repertorio que sigue funcionando como una auténtica banda sonora para varias generaciones.



Despistaos fue el encargado de llevar la jornada hacia terrenos más nostálgicos con un directo enérgico y repleto de canciones que forman parte de la memoria musical de toda una generación. Sobre el escenario, Daniel Marco, a la voz y la guitarra; José Krespo, a la guitarra; Lázaro Fernández, a la batería; y Alejandro Hernanz, al bajo, desplegaron un concierto sólido y sin grandes artificios, apoyado en la fuerza de las guitarras y en unas melodías reconocibles desde el primer acorde.

La primera parte de la actuación estuvo centrada especialmente en la presentación de Un millón de madrugadas, su último trabajo, mostrando la actualidad de una formación que continúa ampliando su repertorio después de más de dos décadas de trayectoria.


El concierto fue ganando intensidad hasta desembocar en un tramo final convertido en una sucesión de grandes éxitos. Canciones como “Cada dos minutos” y, especialmente, “Física o química” hicieron cantar y saltar a buena parte del recinto. El grupo volvió a demostrar que sus temas mantienen intacta la capacidad de despertar recuerdos y reunir a miles de personas alrededor de un repertorio que sigue formando parte de la banda sonora de varias generaciones.

Uno de los momentos más especiales llegó con la invitación a Peter para interpretar junto a la banda “Caricias en tu espalda”, una colaboración que reforzó el ambiente de cercanía y complicidad que se respiró durante toda la actuación. También fue muy aplaudido el detalle de José Krespo, guitarra solista de la banda, que subió al escenario con una camiseta blanca de la selección española.

La cercanía de Despistaos se mantuvo más allá del concierto. Tras abandonar el escenario, varios de sus integrantes permanecieron en el recinto para disfrutar de las actuaciones de otros compañeros de cartel como unos asistentes más, compartiendo momentos con quienes se acercaban a saludarles y mostrando una naturalidad que fue muy bien recibida por el público.

Luck Ra regresó a Pontevedra por segundo año consecutivo, aunque en esta ocasión lo hizo dando el salto al escenario principal y consolidado como una de las grandes apuestas internacionales del festival. El artista cordobés volvió a demostrar por qué se ha convertido en uno de los nombres más populares del panorama latino actual.



Desde su aparición sobre el escenario, el concierto se transformó en una celebración de ritmo, baile y energía. Luck Ra manejó con acierto los tiempos del directo y mantuvo al público conectado a través de una actuación en la que las canciones se alternaron con continuas interacciones con sus músicos y con los asistentes.

El punto álgido llegó con “La Morocha”, convertida ya en un auténtico himno para el público gallego. El recinto entero coreó y bailó cada una de sus estrofas, protagonizando uno de los momentos más multitudinarios de la jornada.

La complicidad con su banda dejó algunas de las escenas más divertidas del concierto. Entre bromas y comentarios, el cantante animó a su teclista a terminarse una jarra de cerveza, provocando las risas y los aplausos del público.

La interacción llegó incluso a romper la distancia entre el escenario y el recinto cuando Luck Ra invitó a una joven llamada Sara a subir con él. La espontánea protagonista lucía unos llamativos mechones azules, el mismo color que caracteriza la imagen del cantante argentino, un detalle que reforzó la complicidad entre ambos y convirtió el momento en una de las anécdotas de la tarde.


David Bisbal protagonizó uno de los grandes momentos de la primera jornada de BIGSOUND Pontevedra. El artista almeriense ofreció en Tafisa su única actuación en Galicia durante este año, dentro de la primera gira de festivales de toda su carrera, ante un recinto que a esas alturas se encontraba completamente abarrotado.

Bisbal volvió a demostrar por qué continúa siendo uno de los grandes referentes del pop español. Su dinamismo, su presencia escénica y una energía que se mantuvo intacta durante todo el concierto le permitieron conectar desde el primer momento con un público de diferentes generaciones.



A lo largo de la actuación repasó algunas de las canciones más conocidas de su trayectoria. No faltaron “Oye el boom”, “Silencio”, “Lloraré las penas”, “Torre de Babel”, “Al-Ándalus”, “Si tú la quieres” o “Bulería”, recibidas con entusiasmo por miles de personas que acompañaron al cantante en cada estribillo.

Uno de los momentos más celebrados llegó con “Ave María”. Los primeros acordes provocaron una reacción inmediata y el Parque de Tafisa se convirtió en un enorme coro, con el público cantando a pleno pulmón uno de los grandes himnos de la música española de las últimas décadas.



El cantante también volvió a mostrar su cercanía con Galicia y se declaró públicamente enamorado de esta tierra, unas palabras que fueron recibidas con una gran ovación. Con una sucesión de clásicos, una entrega constante y una presencia escénica que continúa conservando todo su magnetismo, con paseo con la bandera española incluído, David Bisbal firmó una de las actuaciones más destacadas de la noche.

Nil Moliner fue el encargado de poner el cierre a nuestra primera jornada en BIGSOUND Pontevedra con una propuesta cargada de pop, optimismo y buen ambiente. El artista catalán contagió su energía a miles de asistentes que, pese a las horas y al calor acumulado durante toda la tarde, continuaron cantando y bailando hasta bien entrada la madrugada.


Con un repertorio repleto de melodías luminosas y estribillos conocidos, Nil Moliner mantuvo la conexión con el público de principio a fin. “Ya no estoy triste” fue uno de los grandes momentos de la actuación y volvió a demostrar la capacidad de sus canciones para transformar un concierto en una celebración compartida.

La química entre Nil y los músicos que le acompañaban fue otro de los puntos fuertes del directo. Las bromas, las miradas cómplices y la interacción constante sobre el escenario se trasladaron rápidamente al público gallego, creando un ambiente cercano y espontáneo.


La relación del cantante con Pontevedra había comenzado incluso antes de subir al escenario. Tras pasar la noche en Vigo, el equipo aprovechó las horas previas al concierto para recorrer la ciudad y, como el propio artista relató posteriormente en sus redes sociales, “stalkear” algunas de sus calles. Durante ese paseo descubrieron la historia del célebre loro Ravachol, uno de los personajes más populares de la memoria pontevedresa, y quedaron fascinados por las anécdotas relacionadas con su estancia en una botica y su conocida costumbre de insultar a quienes se acercaban a él.

Al terminar la actuación, el propio Nil Moliner confesó en sus redes sociales que había acabado “derrotado”, pero inmensamente feliz por la respuesta del público pontevedrés y por los niveles “épicos” con los que se habían cantado sus canciones.

Su concierto puso el cierre a una primera jornada que fue creciendo en intensidad y afluencia a medida que avanzaba la tarde. Desde los ritmos urbanos de Chema Rivas hasta el pop optimista de Nil Moliner, pasando por la fiesta de Juan Magán, la nostalgia de Despistaos, el fenómeno de Luck Ra y el espectáculo de David Bisbal, el Parque de Tafisa vivió una larga jornada en la que la música mantuvo al público en movimiento durante más de diez horas.

Con el calor como compañero inevitable, una afluencia cada vez mayor, algunos momentos de gran congestión en los cambios de escenario y un sonido que respondió con solvencia durante toda la jornada, BIGSOUND Pontevedra volvió a reunir a miles de personas – más de 35.000 en los 2 días - en torno a una programación pensada para conectar estilos, generaciones y formas muy distintas de vivir la música.

Os dejamos con la galería de fotos de la jornada: