Los Auténticos Decadentes celebran en directo el legado eterno de "Mi vida loca" en Santiago

El próximo 14 de abril, la Sala Capitol se convertirá en el epicentro de una celebración muy especial: el aniversario de uno de los discos más influyentes del rock en español. Los Auténticos Decadentes aterrizan en Santiago de Compostela con un show centrado en "Mi vida loca", el álbum que marcó un antes y un después en su trayectoria y en la música popular latinoamericana. Publicado en 1995, "Mi vida loca" no tardó en convertirse en un fenómeno que trascendió lo puramente musical. Canciones como " La guitarra ", " El murguero ", " Diosa " o " El pájaro vio el cielo y se voló " se han mantenido vivas generación tras generación, conectando con el público desde lo emocional y convirtiéndose en auténticos himnos. Más que un disco, es una colección de historias que han acompañado a millones de personas en distintos momentos de sus vidas. Tres décadas después, la banda revisita este trabajo desde otra perspectiva. Lejos de limitars...

Vodafone Paredes de Coura 2026: el verano vuelve a latir en el valle del Coura

Hay festivales que se disfrutan por el cartel y otros que enamoran por el lugar. Paredes de Coura consigue algo más difícil: que el recuerdo te acompañe mucho después de que suene el último acorde. La Praia Fluvial do Taboão, con ese rumor del río que actúa casi como otro instrumento más, vuelve a prepararse para recibir una nueva edición del Vodafone Paredes de Coura, que ya ha fijado sus fechas para el 12, 13, 14 y 15 de agosto de 2026.

Quien haya pasado por allí alguna vez sabe que no es un festival al uso. El “Coura”, como lo llaman con cariño sus habituales, tiene esa mezcla de sencillez y autenticidad que solo dan los años. En cada edición se repite la misma sensación: la de estar en un pequeño refugio musical donde todo encaja sin esfuerzo. Las luces filtradas entre los árboles, los paseos por el río antes del atardecer, la emoción de descubrir bandas que dentro de poco estarán en boca de todos… forma parte de una liturgia que se ha ido consolidando a lo largo de más de treinta años.


Las ediciones más recientes han confirmado algo que ya sospechábamos: el festival sigue defendiendo ese espíritu que lo ha hecho especial desde los noventa. Sin artificios, sin querer competir en gigantismo, apostando por el buen gusto y por un ambiente que solo se consigue cuando el público y el paisaje hablan el mismo idioma. Quizá por eso, más que anunciarse, Paredes de Coura se espera. Y se comenta. Y se recuerda.

Aún no conocemos los nombres que darán forma al cartel de 2026, pero cada agosto en este valle funciona como un puente entre generaciones: quienes llevan media vida acampando allí vuelven a casa, y quienes van por primera vez descubren que no exageraba nadie al recomendarles el viaje.

Así que por ahora toca lo de siempre: ir afinando la imaginación, pensar en esas noches que empiezan con un concierto y acaban en conversaciones eternas a la orilla del río, y marcar en grande esas cuatro fechas en el calendario. Porque hay festivales que se viven… y otros que se sienten. Y Paredes de Coura siempre ha sido de estos últimos.