Enol convierte la Sala Inn en un refugio emocional entre luces de atardecer

Con el cambio de hora, los conciertos en la Sala Inn tienen una luz especial al empezar, mientras se pone el sol en la ciudad herculina y mirando hacia el puerto el cielo tiene una paleta de colores que oscilan entre el azul, el naranja y el violeta. Y no se puede imaginar mejor escenario para un concierto de un artista como Enol; sensible, honesto, romántico y emocional, a la par que enérgico. Esas mismas palabras podrían usarse para describir lo que fue su concierto en esa sala el 18 de abril. El asturiano pasaba esta vez por A Coruña para presentar su último trabajo, "TUTTO PASA", estrenado el pasado Octubre. Esta era su segunda parada gallega de la gira, pues el día anterior había estado en Vigo, pero eso no impidió que la Inn se llenase con rapidez, y unos minutos antes de las 21:00h, el público estaba preparado para recibir al cantante. ENOL hizo acto de presencia sobre el escenario acompañado de su banda unos diez minutos pasadas las nueve de la noche, abriendo el conc...

Vodafone Paredes de Coura 2026: el verano vuelve a latir en el valle del Coura

Hay festivales que se disfrutan por el cartel y otros que enamoran por el lugar. Paredes de Coura consigue algo más difícil: que el recuerdo te acompañe mucho después de que suene el último acorde. La Praia Fluvial do Taboão, con ese rumor del río que actúa casi como otro instrumento más, vuelve a prepararse para recibir una nueva edición del Vodafone Paredes de Coura, que ya ha fijado sus fechas para el 12, 13, 14 y 15 de agosto de 2026.

Quien haya pasado por allí alguna vez sabe que no es un festival al uso. El “Coura”, como lo llaman con cariño sus habituales, tiene esa mezcla de sencillez y autenticidad que solo dan los años. En cada edición se repite la misma sensación: la de estar en un pequeño refugio musical donde todo encaja sin esfuerzo. Las luces filtradas entre los árboles, los paseos por el río antes del atardecer, la emoción de descubrir bandas que dentro de poco estarán en boca de todos… forma parte de una liturgia que se ha ido consolidando a lo largo de más de treinta años.


Las ediciones más recientes han confirmado algo que ya sospechábamos: el festival sigue defendiendo ese espíritu que lo ha hecho especial desde los noventa. Sin artificios, sin querer competir en gigantismo, apostando por el buen gusto y por un ambiente que solo se consigue cuando el público y el paisaje hablan el mismo idioma. Quizá por eso, más que anunciarse, Paredes de Coura se espera. Y se comenta. Y se recuerda.

Aún no conocemos los nombres que darán forma al cartel de 2026, pero cada agosto en este valle funciona como un puente entre generaciones: quienes llevan media vida acampando allí vuelven a casa, y quienes van por primera vez descubren que no exageraba nadie al recomendarles el viaje.

Así que por ahora toca lo de siempre: ir afinando la imaginación, pensar en esas noches que empiezan con un concierto y acaban en conversaciones eternas a la orilla del río, y marcar en grande esas cuatro fechas en el calendario. Porque hay festivales que se viven… y otros que se sienten. Y Paredes de Coura siempre ha sido de estos últimos.