O Son Do Camiño 2026 ya tiene forma definitiva. Con los abonos agotados desde hace semanas, el festival compostelano mueve ficha y presenta la distribución por días de un cartel que vuelve a situar al Monte do Gozo en el centro del mapa musical europeo. Tres jornadas con personalidad propia, donde conviven grandes estrellas internacionales, referentes nacionales y una escena gallega cada vez más sólida.
El jueves 18 de junio será el punto de partida con una jornada claramente marcada por el pop y los grandes himnos. Katy Perry lidera el arranque con uno de esos shows diseñados para estadios: una colección de éxitos globales, coreografías milimetradas y una puesta en escena que convierte cada actuación en un espectáculo visual. A su lado, Dani Martín ejercerá de anfitrión nacional, con un repertorio lleno de canciones que forman parte de la memoria colectiva del pop español y un directo cercano que siempre conecta con el público. Más allá de los cabezas de cartel, el día deja nombres muy interesantes como Carlos Ares, que sigue consolidando su identidad dentro del nuevo pop alternativo con un discurso cada vez más sólido, Leire Martínez, que llega con nueva etapa bajo el brazo y una propuesta más personal, y Barry B, uno de los artistas que mejor está entendiendo los códigos de la nueva escena urbana-pop.
El viernes 19 de junio sube las revoluciones y cambia completamente el tono. Linkin Park se coloca al frente de una jornada que apunta a ser histórica, con un directo cargado de clásicos que han marcado a toda una generación. Temas como “In the End” o “Numb” volverán a sonar en un recinto preparado para corearlos de principio a fin, en lo que promete ser uno de los momentos más multitudinarios del fin de semana. Junto a ellos, Biffy Clyro aportará ese equilibrio perfecto entre intensidad y emoción, con un sonido potente y épico que encaja a la perfección en grandes festivales. En la segunda línea aparecen propuestas que pueden dar mucho que hablar: Hoobastank, tirando de nostalgia dosmilera; Sexy Zebras, con uno de los directos más salvajes del panorama nacional; y Niña Polaca, que siguen creciendo a base de canciones directas y conexión inmediata con el público.
El sábado 20 el festival se cerrará con una mezcla explosiva de estilos. La incorporación de DJ Snake eleva aún más el nivel del cartel, con un show que combina electrónica global, espectáculo audiovisual y una colección de hits pensados para hacer vibrar a miles de personas. Junto a él, Lola Índigo reafirma su posición como una de las grandes figuras del pop actual, con un directo que mezcla baile, producción de gran formato y una ristra de éxitos que no dejan respiro. En un registro completamente distinto, Guitarricadelafuente aportará uno de los momentos más íntimos del día, con su universo personal y una sensibilidad que conecta de forma especial en directo. Entre las actuaciones más destacadas también aparecen Afrojack, garantía de fiesta en clave electrónica, y Sen Senra, que jugará en casa con su elegante mezcla de pop y emoción, consolidado ya como uno de los nombres más importantes de la escena gallega.
Más allá de los escenarios principales, el espacio Son Electro Repsol volverá a ser uno de los grandes puntos de encuentro del festival. Con una programación que apuesta por la electrónica en todas sus vertientes, este escenario funcionará como refugio para los amantes del clubbing, conectando sonidos internacionales con talento emergente. A lo largo del fin de semana pasarán nombres como Héctor Oaks, con su techno directo y sin concesiones, DJ Gigola, una de las figuras más imprevisibles del circuito actual, o Jimi Jules, que aportará una visión más melódica y envolvente. También destacan propuestas como Carlita, Honeyluv o Patrick Mason junto a HAAi, en sesiones que prometen mantener la energía hasta el último momento. La presencia de artistas nacionales y gallegos como Barbara Lago, Aida Blanco o Caste refuerza además el compromiso del festival con la escena local, convirtiendo este espacio en una pieza clave dentro de la experiencia global.
Con esta distribución, O Son Do Camiño no solo reparte nombres, sino que construye un relato coherente para cada jornada. Tres días diferentes, pensados para públicos diversos, pero con un mismo objetivo: convertir el Monte do Gozo en uno de los epicentros musicales del verano europeo.
