El Musicamino da un paso adelante en su evolución y presenta importantes novedades de cara a su edición de 2026, que se celebrará del 26 al 28 de junio en Vilafranca del Bierzo. La más destacada es el cambio de ubicación de su escenario principal, que este año se trasladará a los terrenos del Palacio de Arganza, un enclave histórico del siglo XVIII que aportará una atmósfera única a los conciertos. Este nuevo espacio, además de elevar el atractivo del festival, implicará un aforo más reducido, apostando por una experiencia más cuidada y cercana.
La evolución del festival también se refleja en su modelo de entradas, ya que además de los abonos generales, se han puesto a la venta tickets por día. Como incentivo inicial, se ha lanzado una promoción limitada con 200 entradas a precio reducido, pensada para los más rápidos.
En cuanto a la programación, Musicamino presenta un cartel equilibrado que combina nombres consolidados con propuestas emergentes. El viernes arrancará con fuerza con Miss Caffeína como uno de los grandes reclamos de la jornada. La banda llega en un momento de madurez creativa, con un directo que mezcla electrónica, emoción y una conexión muy especial con el público. Compartirán protagonismo con León Benavente, siempre intensos sobre el escenario, y con propuestas como Ángel Stanich o Pablo Carbonell, que aportan personalidad y matices a una primera jornada muy completa.
El sábado será el turno de Loquillo, que toma el relevo como uno de los grandes protagonistas del fin de semana. Su presencia garantiza un directo contundente, cargado de clásicos y actitud, en un formato que sigue conquistando a públicos de distintas generaciones. Junto a él, el ambiente se volverá más festivo con La La Love You, especialistas en convertir cada concierto en una celebración colectiva, además de nombres como Chiquita Movida, Besmaya o Sobrezero, completando una jornada dinámica y muy variada.
El domingo, con un formato más relajado, quedará en manos de Carla Lourdes, que pondrá el cierre con una propuesta íntima y cargada de sensibilidad, perfecta para despedir el festival con calma tras dos días de intensidad.
Más allá de la música, Musicamino continúa apostando por una experiencia global que conecta con el territorio. La presencia del vino como elemento clave seguirá muy presente, con catas, degustaciones y actividades paralelas que completarán la programación y que se anunciarán próximamente. Todo ello en un entorno privilegiado que combina patrimonio, paisaje y cultura, reforzando el carácter único de una cita que sigue ganando personalidad dentro del calendario festivalero.